viernes, 7 de enero de 2022

¿Hora de volver a jornadas?

Si no me falla la memoria las últimas jornadas a las que asistí fueron las Bilbao Rock&Rol, 27-29  de Febrero de 2020.

Poco antes de que me atropellara un camión y el mundo como lo conocíamos hasta ese momento cambiara para todos. No por lo del camión, claro.

Por aquel entonces estaba "on fire" con las jornadas, y había "engañado" a un nutrido grupo de Masters a acompañarme de un lado a otro. Sobra decir que llevar el coche lleno de Masters dispuestos a arbitrar a unas jornadas hace que la organización te mire con buenos ojos ^_^. Como soy un poco cortito me costó entender el motivo, ya que era lo habitual en mi entorno, pero si lo piensas un poco es fácil saber por qué.

En mi caso, de cuatro franjas de juego jugué una vez y arbitré tres. Revisité el clásico Fading Suns, hice dos testeos de Academia TITÁN y una prueba de El Séquito.


La verdad es que los años anteriores habían visto aumentar exponencialmente mi asistencia a jornadas y, en concreto, mi participación como Master en las mismas. 

Después de una larga sequía de rol y jornadas comencé a acudir de nuevo a este tipo de eventos sobre el 2012. Había retomado la afición y poco a poco me había metido de cabeza hasta el fondo... aprendiendo como había cambiado esto del rol desde mi etapa anterior, descubriendo que es eso del diseño de juegos, y cambiando muchas de mis concepciones previas sobre el rol. No, no fué de un día para otro. Pasaron muchas cosas, pero a principios de 2020 mi visión del rol y las jornadas no se parecía prácticamente en nada a lo que era 10 años antes.

Y de pronto... 2 años de parón.


No, desde luego el rol no ha sido mi principal preocupación. Y las jornadas menos aún. Pero cuando las prioridades se fueron resolviendo, el tema del tiempo libre fue adquiriendo mayor importancia.

Podría haber jugado online... si, y de hecho lo he probado. Pero sigue sin estar al mismo nivel que jugar en mesa. Quizás en un futuro no muy lejano jugar online sea igual que hacerlo presencialmente, pero hoy día no lo es ni por asomo y - para mi - solo merece la pena si el vicio es muy grande y no hay alternativas. Si no puedes moverte de casa, no hay gente en tus cercanías, o tus amigos viven a miles de kilómetros... el rol online puede ser un sustitutivo. Uno muy malo, pero si la alternativa es nada... pues mejor que nada.

Y, si el rol online mal, las jornadas mucho menos, ya que la salsa de las jornadas está precisamente fuera de las partidas, algo que las jornadas online no pueden emular. Y, crear un canal para hablar en Discord con la excusa de unas jornadas no explica porqué hemos de reducir la charla a esos días. No, no tiene ningún sentido restringir los beneficios de la accesibilidad online (cuando quieras, desde donde quieras) con un falso marco temporal (solo en estas fechas). Es justo lo contrario de la ventaja que proporciona el online.

En fin... lo bueno es que está ahí y mucha gente lo está disfrutando, de lo cual me alegro.

En cualquier caso, ahora que parece que ya hemos pasado el ecuador de la Pandemia (veremos como sobrellevamos lo que queda... posiblemente lo mas duro está por llegar, aunque no de la forma que la mayoría se imagina)., habría que pensar en como volver a recuperar esa actividad.

Las partidas presenciales las hemos retomado. Aunque no con la misma intensidad que antaño, y no poder saber cuando se podrá continuar hace que las campañas brillen por su ausencia. Ojala la cosa se normalice pronto y podamos tener algo de seguridad como para comprometernos con campañas.

¿Y las jornadas?, ¿qué pinta tiene eso?

Pues por ahora mal.

Ya he asistido a jornadas de juegos de mesa, y aunque jugar con mascarilla es un peñazo es llevadero. Ahora bien... arbitrar 4 horas con mascarilla no lo veo.

Pero, no solo eso. En este tiempo he descubierto que las multitudes me causan ansiedad. La falta de costumbre quizás, o que me he vuelto un paranoico. A saber. Cuando he estado en eventos muy dispersos no he tenido problema con la gente, sin embargo en cuanto se ha apelotonado un número elevado de personas ya no lo llevo tan bien... y las jornadas tendían a tener mucha gente en poco espacio.

La verdad es que ahora mismo el regreso a las jornadas presenciales es para mi toda una incognita. Y no una con la que esté especialmente agusto.

A ver si el 2022 nos deja volver a jugar a rol en mesa. Y en jornadas. 

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