viernes, 3 de diciembre de 2010

[Dark Heresy] H10 - día 12



Primer día del nuevo módulo: El lamento brutal.

Lamentablemente los Viernes noche definitivamente no dan mucho de sí, y después de esta sesión ya hemos decidido eliminarlos del calendario. Es una pena, pero para jugar apenas poco más de una hora… para eso casi mejor dedicarnos a juegos de mesa. De mucha menos rabia.

La sesión sirvió para presentar la nueva misión y realizar el viaje hasta allí. Viendo que iba a ser corto nos centramos mas en aspectos sociales, como conversaciones entre los PJs, o con el Inquisidor Moncrieff, a quien acompañaron en su viaje de vuelta al ‘planeta de los filósofos’, base de operaciones del Inquisidor y lugar donde le van a arreglar con un buen par de piernas biónicas, y sobre quién ya tienen claro que es un autentico radical demasiado cerca de la herejía. De hecho, durante la conversación entre Mae (la psíquica) y el Inquisidor este admitió el uso de tecnología Xenos (el asesino de cristal, el ‘robot’ Eldar al que puede trasmitir su conciencia), y despotricó abiertamente sobre los métodos puritanos de la jefa de los jugadores, intentando tentar hacia su camino a Mae…
De hecho, parte de la misión consistía en averiguar las intenciones del Inquisidor y su acolito, Verund Macabre.
La Inquisidora se había enterado de que un posible libro herético había caído en manos de un antiguo acolito de Moncrieff, y con la excusa de acompañarle como escolta, viajarían hasta el ‘planeta de los filósofos’ e investigarían al acolito.

Los acólitos continúan sin llevar ningún identificador que les proporcione privilegios inquisitoriales, y no será por las veces que lo han pedido , pero poco a poco van adaptándose mejor a su labor.
- Aegis ya tiene un ojo biónico creado a partir de las piezas del antiguo servocráneo del grupo, H10. Y sus armas cada vez están más personalizadas, con miras, cargadores múltiples, etc…
- Julius no solo tiene un servocráneo con multitud de herramientas si no que tiene un siervo de carga que le ayuda con el movimiento de los objetos más pesados.
- Ravía cada vez esta mas blindada, aunque es cierto que tengo que darle algún 'caramelito' mas.
- Y Mae es quizás la que menos ‘regalos’ ha conseguido durante todas estas aventuras, cosa que tendré que arreglar, quizás con menos armas y armaduras y enfocando esos ‘regalos’ a cosas más intangibles.

En definitiva, otra sesión corta aunque socialmente muy enriquecedora ^_^



PD.- las peleas de Aegis con el nuevo observador del grupo, un querubín, son cosa aparte ¬¬
Aunque el hecho de que el querubín tenga un brazo biónico, alas desplumadas, un ojo mecánico que sobresale casi 5 cms de su cabeza, y colmillos afilados cual piraña… hace que los jugadores no confíen especialmente en su nuevo observador y sustituto de su querido H10. Identificador que, por cierto, también lleva inscrito el querubín en su tripa.