domingo, 31 de enero de 2016

Lucifer, tomo 1


Con todo lo bueno que había dado Gaiman a DC con Sandman resultaba extraño que fueran a dejar pasar la oportunidad de exprimir la gallina de los huevos de oro de algun modo.
Con cuidado, claro, porque si intentas timar a los fans puedes salir escaldado.

Así DC se tomó su tiempo para sacar un spin off de Sandman, pero cuando lo hicieron se aseguraron de hacerlo con uno de los personajes mas carismáticos que habían aparecido en la saga.
Lucifer, el ángel caído, que había renunciado a sus alas y a su trabajo dirigiendo el Infierno en las paginas de Sandman.
Luz del Alba es al comienzo de su serie el regente de un local nocturno en Los Ángeles.


El encargado de intentar seguir los pasos de Gaiman es el señor Mike Carey, el cual comenzará su andadura sin arriesgar demasiado, imitando el estilo de la obra de Gaiman.



Presentación difusa de los héroes. Hilos argumentales dispersos aparentemente desligados. Y un final resulto en las últimas páginas, donde todas las tramas convergen de golpe.


Eso si, comenzarán a dejarse caer ganchos importantes para las siguientes historias como la carta de paso del cielo por la cual se le garantiza un favor a Lucifer.

De hecho, tan importante es esta carta y lo que ello implica que garantizar su autenticidad será el objetivo del segundo arco argumental.


Y aunque el estilo es similar, se nota que no es Gaiman ni que Carey termine de estar del todo agusto.
Aunque seguirá presentando nuevos personajes que más adelante resultarán interesantes.


El apartado gráfico es desigual, pero al menos tienen la delicadeza de no cambiar de artista en mitad de las aventuras.

En este primer tomo el dibujo que mas desentona es el correspondiente a la historia de Elaine. Aunque como también es la historia mas apartada del hilo principal llama algo menos la atención.


La historia de una pequeña que puede hablar con los espíritus y como intenta resolver el asesinato de su amiga.
En este número no se resuelve el porque del interés de Estrella del Alba en Elaine, y el hecho de ser solo algo puntual no llama la atención. Pero en historias posteriores Elaine resultará muy importante. 

Será en el último arco, cuando Lucifer viaja hasta un reino espiritual oriental, cuando se comienza a ver mas comodo a Carey con los guiones y el personaje.

Mientras Lucifer deja su hogar será Mazikeen la que tendrá que guardar el portal que ha conseguido este. Y aunque ver los nuevos secundarios que se nos presentan, o como evoluciona ligeramente Mazikeen, es Lucifer el que, como debe ser, resulta realmente interesante en este ultimo arco.


Mentiroso, conspirador, carismático... todo lo que esperaríamos del ángel caído que es capaz de derrotar y humillar a sus enemigos sin recurrir a la violencia.

Todo para conseguir volver a estar completo.


Y con esto por fin Carey se sale de la guia de Gaiman y comienza a andar su propio camino.

En un solo tomo vemos los tímidos primeros pasos de un guionista que intenta escribir a la sombra de todo un mito del cómic.
Vemos como primero imita, luego no se atreve a salir de la sombra, hasta que finalmente vemos como le dota de un estilo propio.

Lucifer es una lectura muy recomendable.
Y lo que empieza como una continuación de Sandman se convierte después en toda una experiencia en si misma.