jueves, 16 de agosto de 2018

#RPGaDay2018 - Día 9

#RPGaDay #RPGaDay2018
- Day 9: How has a game surprised you?
- Día 9: ¿Como te ha sorprendido un juego?

Siendo rolero de la vieja escuela he estado mucho tiempo en esa fase de "yo arbitro cualquier cosa" o "las reglas dan igual". En verdad desconocía el motivo de este pensamiento, es algo que he descubierto mucho después, pero era una realidad que solo con ver la ficha ya sabía de que iba el juego y me podía poner a arbitrarlo sin haber leído el manual siquiera. Total, solo hay que saber que se tira y que hay que sacar en la tirada.

Claro, con esa mentalidad cuando llegaron por primera vez a mi mano juegos diferentes la hostia fue espectacular.

No me lo esperaba y me pasaron por encima.

Supongo que ya os lo conoceréis.
- ¿Pero que narices es esto?
- Esta mierda no es rol.
- A mi dame rol de verdad.
Y todos esos grandes argumentos del que ve como todo lo que creía grabado en piedra desaparece como un castillo de arena ante el oleaje.

A penny for my thoughts, Dread, Fiasco, Apocalypse world, Polaris, Swords without master, Annalyse, ... un montón de juegos que desafiaron mis conceptos de lo que es jugar a rol y lo que debe ser un manual.
Juegos que me explicaron por qué antes pensaba como pensaba. Porque en realidad todo lo que había jugado hasta ahora, desde Cyberpunk 2020 a La Llamada de Cthulhu, eran en realidad diferentes implementaciones de D&D. D&D con colmillos, D&D con cyberimplantes, D&D con tentaculos, D&D con capas, etc... Que si, que la ambientación era muy diferente, e incluso la propuesta de partida podía variar, pero aunque lo hiciera realmente no te daban reglas para jugar de otro modo. Solo me daban reglas para jugar con el estilo de D&D en diferentes mundos y tirando diferentes dados, pero a la hora de la verdad todo era un listado de habilidades, atributos, poderes, etc... que se tenían que tirar cuando ocurría algún conflicto. Todo se reducía a eso, y por eso podía arbitrar cualquier cosa, porque convertirlo en algo diferente era cosa del Master. Y por eso se notaba tanto cuando había un buen Master o cuando te arbitraba un Master mediocre, porque con una única forma real de jugar a rol, hacer que la experiencia fuera diferente dependía por completo del Master.
Claro, en ese entorno el Master es Diox. Imagínate mi sorpresa cuando no solo me dan reglas para gestionar la partida, sino que incluso me dicen que se puede jugar sin Master.

¿Sin Master?, por ahí si que no paso. ¿Que será lo siguiente?, ¿jugar sin dados?

Pues si.

Es lo que tiene exponerte a nuevas ideas, que te hace replanteartelo todo. A veces para cambiar, otras simplemente para entender por qué te gusta lo que gusta. Pero algo cambia, seguro.
A mi me enseñó a aprender a valorar las reglas, algo que antes realmente no hacía.
Me descubrió que si que hay juegos diferentes, y no solo por la ambientación, sino por la experiencia de juego que llevan a la mesa.
Y en algunos casos me ha descubierto nuevos juegos que me han encantado, mientras que otros (muchos) no me gustan nada. Pero por lo menos ya se que la opción está ahí.

Si, fué toda una sorpresa descubrir que había estado jugando a lo mismo durante años (aunque no lo viera así en su momento), y descubrir que hay muchas formas diferentes de jugar a rol.

Mi postura actual no es sentirme en posesión de la verdad rolera ni conocerlo todo, como durante algún tiempo creo que me sentí, mas bien todo lo contrario. Estoy esperando a ver cuando me derriban los cimientos de nuevo y me enseñan una nueva forma de comprender este hobby. No se que será lo siguiente, pero estoy deseando que llegue ese momento que me haga ver mi hobby de una forma completamente nueva.
¿Que será esta vez?