miércoles, 21 de junio de 2017

Jugar rol con novatos


El pasado fin de semana se celebró el V Festival de Fantasía de Fuenlabrada, un evento con la fantasía como hilo conductor que año tras año va adquiriendo mas relevancia. Charlas, talleres, exposiciones... y algo de rol. De hecho el rol es una parte muy pequeña de todo lo que se hace en el FFF.
Como es evidente, el público que acude al evento no son precisamente roleros. Mas bien todo lo contrario. Aficionados a la fantasía en general, o simplemente curiosos que pasaban por la zona o lo han visto en algún cartel y les ha llamado la atención. Todo lo contrario de los eventos roleros donde lo que terminamos viendo son siempre las mismas caras.
Esto lo convierte en el lugar ideal para promocionar y dar a conocer nuestra afición.
Por el contrario, las jornadas de siempre (en tiendas o clubes) son eventos perfectos para ir a ver viejos amigos, tener charlas frikis, y, en general, acudir a un lugar que sabes que estará lleno de roleros. Es decir, un lugar perfecto para estar con los colegas, pero el peor lugar para promocionar el rol y conseguir nuevos jugadores (lo que no quita que te encuentres algún veterano en el FFF, o algún novato en el club de turno).

Este podría ser un buen momento para llamar la atención a las editoriales, al fin y al cabo mejor promocionarse donde puedes conseguir nuevos compradores que con aquellos que ya te están comprando... pero, bueno, claramente las editoriales saben como vender sus productos mucho mejor que yo que solo soy un aficionado.  Aunque sigo pensando que un par de partidas llamativas en eventos no roleros son mucho mas rentables que 50 partidas con los roleros de siempre...

Volviendo a las partidas de rol, la gran mayoría de los jugadores eran o bien novatos con pocas partidas jugadas, o visitantes del FFF que nunca habían jugado a rol.
En concreto en mi mesa tenía 3 jugadores que apenas habían jugado un par de veces a Vampiro y/o Pathfinder, y el 4º no había jugado a rol nunca. Vamos, lo habitual en estos casos. Solo faltaba que hubieran jugado a Ánima. Pero lo que no espero en ningún caso es que se pasen por las redes a hablar o informarse de rol, que hayan jugado a La Marca del Este o Aquelarre, y menos aún a juegos sin Master.... por mucho que los roleros de las redes nos creamos el centro del mundo la realidad es que no somos nada representativos.

Curiosamente, cuanto mas juego con novatos mas interesante me parece, y menos ganas tengo de jugar con veteranos desconocidos.
Los novatos suelen acercarse con mucha humildad a la mesa, y están abiertos a cualquier tipo de sugerencia de juego: sistema con cartas, Master por turnos, fantasía y scifi mezclados... da igual.
Los veteranos vienen con sus cabezas cuadriculadas y sus vicios adquiridos. Vienen a mesa puesta y esperan que les hagas una partida, mientras que los novatos vienen a jugar contigo... una GRAN diferencia. Mientras los veteranos ya saben lo que les gusta y lo que no, lo que debe tener una partida y lo que les parece una mierda, los novatos son un lienzo en blanco que admite de todo. Raro es el novato que te discute las reglas, no como mis "queridos" veteranos ¬¬
Pero si hay algo que me gusta especialmente a la hora de hacer partidas con novatos es el sentido de la maravilla y la capacidad de sorprenderse (y de sorprenderte). Los veteranos se sienten a la mesa de vuelta de todo. Saben que esperar (o al menos lo creen) de la partida, y tu sabes perfectamente por donde te van a salir. Los novatos están descubriendo un nuevo pasatiempo, uno centrado en la imaginación, donde pueden ser cualquier cosa y hacer cualquier cosa que alguna vez hayan soñado.

Puede que sea por el tipo de juegos que llevo a los eventos, o puede simplemente que el rol sea maravilloso y los nuevos jugadores alucinen con las posibilidades... pero sea como sea me encanta terminar una partida y ver la transformación que se ha producido en la mesa.
Evidentemente el objetivo está cumplido cuando se ha pasado un rato agradable y ves esas caras de satisfacción por el momento mágico, aunque tampoco hay que negar ese punto de satisfacción personal cuando te preguntan donde pueden conseguir ese juego (que te has inventado). Uno es humano y le agrada el reconocimiento.

Precisamente por el tipo de juegos que llevo me puedo permitir el lujo de adaptarme a los gustos de mis jugadores. Claro, una aventura lineal no depende de la participación de los jugadores ni de mi inspiración para la improvisación de ese día, pero tampoco me permite adaptarme a las preferencias de los jugadores. Por el contrario, ir sin partida y darle forma en el momento, si bien es arriesgado tiene muchísimas recompensas.
Este estilo clásico de arbitrar choca muchas veces con las expectativas de los roleros veteranos, pero por suerte los novatos no tienen estos prejuicios y se dejan llevar por la historia que les vas contando... que ellos mismos están creando. No se fijan tanto en los números y las reglas, ni tratan de usarlas en su ventaja, sino que se limitan a vivir la aventura... que al fin y al cabo es de lo que va esto del rol, ¿no?

Y, por supuesto, también está el hecho de que jugar con novatos es tremendamente refrescante. Sus intereses, sus ideas y sus soluciones a enfrentamientos típicos no son las habituales.

Una grata experiencia que espero poder seguir repitiendo.