miércoles, 14 de junio de 2017

Angel Exterminatus




Angel Exterminatus de Graham McNeill, 23ª novela de la saga La Herejía de Horus: Leido .

[Sinopsis en la web de Timun Mas]
Perturabo, el maestro de los asedios y el aniquilador de Olympia, ha estado largo tiempo a la sombra de sus otros hermanos primarcas, frustrado por las obligaciones cotidianas e ignominiosas que suelen ser responsabilidad de la IV Legión. Cuando Fulgrim le ofrece la oportunidad de dirigir una expedición para buscar armamento antiguo y perdido de los xenos, los Iron Warriors y los Emperor’s Children se unen para adentrarse en el corazón del enorme torbellino de estrellas que acecha los sueños de Perturabo. Perseguidos por los supervivientes vengativos de Isstvan V y por los retornados de un mundo eldar extinto, deben darse prisa si quieren liberar el poder devastador del Angel Exterminatus.
Angel Exterminatus centra la historia en uno de esos capítulos olvidados: los Iron Warriors.
Hasta ahora apenas les habíamos visto como antagonistas en un par de novelas. Solo sabíamos de ellos que eran maestros del asedio y estaban comandados por un primarca estúpido de temperamento inestable, vamos, unos secundarios. Solo tuvieron algo de protagonismo en una de las historias cortas de La era de la oscuridad, y en realidad era un grupo de Iron Warriors leales que debían enfrentarse a sus descerebrados camaradas traidores.

En Angel Exterminatus tenemos por fin la oportunidad de ver un asedio desde el punto de vista de los Iron Warriors... aunque la primera imagen que dan de ellos y de su primarca no mejora precisamente la percepción de brutos descerebrados.
Sin embargo poco a poco nos explican su organización interna y nos dan a conocer a su primarca, Perturabo, quien resulta no ser tan descerebrado.
Quizás esta transición se deba a tener que lidiar con todas sus apariciones anteriores, y tratar de explicarlas en lugar de ignorarlas.

Efectivamente los Iron Warriors no son unos brutos sin cerebro. Son guerreros, si, pero cualquier maestro del asedio, una profesión que destaca por su paciencia, no puede ser un animal sanguinario sin mas.
Esta es la imagen que pretenden cambiar en la primera parte de la novela, especialmente en todo lo relacionado con Perturabo, del cual también nos explican su origen y su extraña relación con el ojo del Terror. Pero, sobretodo, se nos muestra que es un arquitecto, un soñador, un idealista. Una visión muy diferente de esa imagen que nos han estado dando durante mucho tiempo.

En realidad la novela no trata sobre los Iron Warriors únicamente. Los Emperor's Children, el capítulo de Fulgrim tiene muchísimo protagonismo.
No solo se nos muestra como ha evolucionado, o degenerado, la legión en todo este tiempo (incluyendo la aparición de los primeros Noise Marines), sino que continúa la caída de Fulgrim hasta sus consecuencias finales. El verdadero núcleo de la novela, de hecho.
Esta caída degenerada de los Emperor's Children, y en contraste las reacciones de los Iron Warriors a esto, es una de las formas de mostrarnos el verdadero espíritu de la legión de Perturabo.

Una pena que tengan que introducir marines leales (de los Iron Hands y la Raven Guard) para dejarnos claro que Iron Warriors y Emperor's Children son los malos.

Los planes de Fulgrim llevaran a todos estos personajes al centro del Ojo del Terror, un planeta Eldar donde se resolverá el misterio del Angel Exterminatus. Una resolución no sin cierto interés ya que nos mostrará el destino final de Fulgrim, quien para el final de la novela parece el verdadero protagonista, y algún otro hecho relevante como la primera muerte de Lucius.

Una de esas novelas cuyo interés principal es descubrir un capítulo no muy conocido (los Iron Warriors), pero que acompaña además evolucionando otro (los Emperor's Children), y adelantandonos sucesos interesantes del "lore" clásico.