lunes, 4 de julio de 2011

La edad dorada del rol

Para muchos veteranos (entre los que me suelo incluir), la edad dorada del rol son unos tiempos lejanos en los que los directores de juego eran masters y los juegos de rol eran minoritarios.
Una época en la que jugábamos a rol e interpretábamos en lugar de rolear.
Aquellos tiempos en los que quedar un día para hacer las fichas y otro para jugar podía ser algo tan normal como jugar una partida improvisada basada en una película que habías visto el fin de semana.
Esa época en la que conseguir rol de importación era impensable, y para mantenerte al día tenias que acercarte a la "capital" a una de esas librerías especializadas que siempre estaban en algún barrio oscuro, en una calle aun mas oscura.


La epoca de Rolemaster, Dragonlance, Killer, Zinco, Paranoia, Lider, Vampiro, Steve Jackson Games, Cthulu.... mientras en mesa teníamos Battletech, Bloodbowl, Cruzada estelar o Heroquest.
Los tiempos en los que un manual fotocopiado podía ser un tesoro y tener jugadoras en una partida era parte de las leyendas urbanas del rol.

Una edad dorada que terminó con el crimen del rol y a partir de ahí solo fué en picado.
Pisoteada primero por el Magic y luego por los Videojuegos, que cada vez nos robaban mas jugadores veteranos e impedía que renováramos nuestra pequeña manada.


Pero no quisimos ver como nuestro hobbie seguía ahi vivo.
No nos dimos cuenta de como con en tiempo no solo había sobrevivido sino que había logrado hacerse su propio hueco. Pequeño y alejado de la industria, si, pero ahí estaba.
Ahí estaban las jornadas de rol, mas numerosas que nunca.
Y las partidas de vivo, que nunca se han visto tantos roles en vivo y tan bien organizados como ahora.
Pero quizás lo que mas pasó desapercibido para estos ciegos veteranos fue la evolución del rol. Solo veíamos que en las estanterías de las tiendas cada vez había menos rol - eso si, los pocos manuales que salen son en un formato de autentico lujo- y todo porque seguimos confundiendo rol con manual de rol, cuando un manual de rol que no termina en una partida no es mas que un libro bonito, mientras que una partida de rol es algo que se puede hacer perfectamente sin manual alguno.
Y es que fuera de las estanterías hay rol, y mucho. Editoriales pequeñas con propuestas novedosas, o los propios aficionados, con una fiebre creativa como nunca se ha visto en este país.
Hay ganas de jugar a rol.
Los aficionados, por fin, han hecho suyo el hobbie.
Y es que aunque siempre han existido los fanzines y los juegos creados por los aficionados (o incluso los autoeditados), es ahora cuando gracias a internet y la facilidad de comunicación que esto supone la comunidad rolera ha descubierto su verdadero potencial.

Como bien se reflexionaba en la despedida de Telperion, el momento rolero mas emotivo del año sin lugar a dudas, quizás estemos viviendo ahora una nueva edad dorada del rol en nuestro país.

Una edad dorada quizas alejada un poco de las editoriales, pues el rol dificilmente es rentable, pero sin duda alguna una verdadera edad dorada para los roleros.