lunes, 26 de septiembre de 2011

De Masters y sucedaneos

Hace mucho tiempo, cuando yo empece a jugar a esto del rol solo había jugadores y Masters.
Los jugadores eran aquellos que llevaban a los PJs, y los Masters eran los amos del cotarro. Esos tipos que no llevan a ninguno de los PJs, no "participan" en la partida, pero la controlan, y no veas como se aprovechaban de eso.
Hablo de los tiempos cuando ser Master era una cosa muy extraña. Cuando el Master era el que tenía los manuales y habitualmente el único que se los había leído, con lo cual a veces el pobre Master lo era por que no quedaba mas remedio y ya que lo era por obligación los demás lo iban a sufrir. Él era quien conocía la ambientación y los demas solo jugabamos en SU ambientación, y llevábamos las patatas, claro. Porque era el Master, una extraña figura nunca del todo comprendida, a veces incluso temida, pero siempre necesaria. Al menos cuando la única forma de jugar a rol era en una mesa con 1 Master y N Jugadores.



En realidad todos sabiamos que el nombre venía de Dungeon Master, pero, claro, no siempre quedaba bien llamarlo así especialmente si estabas jugando a Star Wars o cualquier otra ambientación donde no hubiera Dungeons. Aunque, en honor a la verdad, tampoco es que se jugar a muchas cosas que no tuvieran Dungeons, y muchas veces cuando te salias del medieval fantastico el esquema de partida era tan diferente que apenas se notaba la diferencia.

Pero, poco a poco los diferentes juegos quisieron tener cosas especiales, diferenciarse del clasico, y aunque ni los sistemas ni las ideas fueran novedosas (seguiamos jugando a lo mismo, con el mismo master y los mismos jugadores) al menos habia que cambiar los nombres, y la forma de denominar a "aquel que controla la partida" siempre era un punto diferenciador. Y la verdad es que viendolo en retrospectiva es bastante comprensible. El Master es una de las figuras mas reconocibles del rol, y la forma de referirse a él dicta en gran medida el tono del juego.

No es lo mismo hablar de un Dungeon Master, que de un Director de Juego. No es igual un Narrador que un Arbitro. Cada uno tiene sutiles diferencias, pero en algo tan básico como esto esa diferencia marca mucho caracter.

Un Dungeon Master es el Master que esperamos ver en una partida clásica de D&D. Esperamos un genero medieval fantástico, con personajes reglados, clases, razas, tablas, hack & slash... o lo que es lo mismo, coge misión, mata, mata, mata al malo, rescata la princesa (opcional) y saquea el tesoro.




El Director de Juego suele ser algo mas propio de juegos de cosecha propia, aunque también es una traducción habitual de GameMaster.
A mi siempre me ha sonado excesivamente seria.
Quizás es una forma mas aseptica de referirse al Master, pero sin llegar a poner la carne en el asador.


De eso ya se encarga el Narrador. Un Narrador es un Master para los juegos narrativos. El tipo que cuenta historias. Ya no esperamos hack & slash ni fantasía medieval, ahora nos movemos al territorio de Vampiro y compañía, a la zona de las historias, los dilemas morales, etc...
Otra cosa es que al final terminasen siendo los juegos en los que mas toñas se repartían, pero, oye, la moto de la narración de la habían vendido y bien. Mas bien eramos los jugadores los que pasabamos de esas tonterías, porque los manuales hacían un gran trabajo de descripción de todos los aspectos narrativos del rol, y se notaba donde estaba el foco... al menos en los manuales básicos, porque luego te inundaban las tiendas con mil y un manuales para tunear tu vampiro ¬¬

El Arbitro creo que es el ultimo gran clásico de los nombres alternativos.
Ahora nos dejamos de chorradas de interpretación y nos vamos al polo opuesto. El Arbitro no quiere saber nada de historias, ni de narración, ni mandangas en vinagre. Aquí hay reglas, y es el Arbitro el que decide como se aplican. Punto.
Francamente, siempre me ha parecido la denominación mas desafortunada, supongo que por mi tipo de trabajo. El Arbitro es tanto mejor en cuanto es mas objetivo, es decir, si se puede programar y prescindir del Arbitro mejor, con lo cual salimos del rol y entramos en los reinos de los juegos mas reglados.
Para mi cualquier juego que comienza presentandote al Master como Arbitro empieza mal... es un juego que ha puesto el enfasis en las reglas. Y si bien las reglas per se no están mal si lo están cuando están por encima del resto de cosas. Todos los grupos usan sistemas para jugar a rol, la diferencia es que algunos todavía jugamos a rol y no hemos vuelto a los juegos de mesa.

Yo por costumbre creo que el que mas utilizo es el de Master. En parte por costumbre, y en parte porque creo que es el que nos permite hablar a todos sabiendo a que nos referimos. El resto despiertan (mas) recuerdos o sensaciones que dependen en gran medida del interlocutor.

No he hablado sin embargo de nombres concretos, como Maestro de Armas, Señor de las Sombras, y otras denominaciones particulares que algunos juegos se sacan de la manga en un alarde originalidad.
Incluso Donjon Master entraría en esta categoría.
Son específicos de juegos muy concretos, y rara vez tienen sentido fuera de estos. Algunas veces se pierden en una denominación enrevesada, y otras son simplemente caricaturas de nombres mas "serios".

Esto último es lo que me está pasando a mi ahora con VixeM S.A.
¿Mantengo la denominación genérica de Master o intento buscarme algún nombre específico para mi juego?
Por ejemplo Cerebro se suele utilizar para referirse al lider en las sombras de algunas bandas criminales, o Don, o Padrino... pero ni veo a mis jugadores usando esos terminos para referirse al Master, ni me quiero imaginar las versiones en femenino .