lunes, 10 de marzo de 2014

Vamos a discutir las reglas

Después de unos años dándole a los dados cada uno termina adquiriendo sus manías. No solo gustos y preferencias, sino esas cosas que no puedes evitar hacer o no puedes soportar.
Comer durante la partida, que no se coma durante la partida, tomar notas, hacer dibujos de tus personajes, leerte todo el material posible del juego, documentarte en la wikipedia, hacer varias fichas de prueba para ver como salen los PJs... cada loco con su tema, y cada rolero con sus manías.

En algunas mesas no puede faltar la comida y la bebida.
En otras mesas te pueden cortar las manos solo por sugerirlo.
Una de las cosas que me he dado cuenta que cada vez aguanto menos son las discusiones sobre reglas.
No es tanto el hecho en si de que el sistema sea mas o menos complejo. Tengo mis preferencias, claro, pero me puedo amoldar (creo) a cualquier sistema, y no me importa probar juegos nuevos porque siempre hay alguno que te puede sorprender.
No. Lo que no soporto es parar la partida por las reglas.


Soporto la explicación inicial de las reglas y el tiempo perdido en la creación de la ficha. No me gusta, pero parece un mal necesario.

Pero lo que no aguanto es dejar de jugar porque en algún momento de la partida hay que decidir si la dificultad es 12 o 13, si aplicamos un +1 o un +2, si se tira por Percepción o por Alerta...
¿Pero que demonios importa?


Supongo que habrá a quien le importe, y por eso se generan esas discusiones. Por lo mismo que imagino que a alguien le importan las reglas concienzudas, los compendios de armas, las listas de vehículos, las reglas de viaje, o las adaptaciones completas a nuevas ambientaciones... pero siempre pienso que esa gente ha venido a jugar a algo diferente.

Cuando yo voy a jugar una partida de rol voy a vivir una aventura. A coger mi PJ, con su pasado mas o menos complejo, sus penurias o su perfil psicológico en blanco, y a ponerle en situaciones interesantes. Donde interesante significa que la emoción es saber que va a pasar, que hay tras la siguiente puerta, que responderá el gobernador, que hemos despertado en el fondo de la laguna... no si le doy con 12 o 13, o si mi salvación de venenos es +1 o +2.
Eso son solo las mecánicas que utiliza el Master para tomar decisiones, y para mi son solo ayudas. Tanto me da que use las reglas del manual, unas nueces detrás de la pantalla, su sentido común, o un generador aleatorio... me es indiferente, si se salta las reglas para generar una situación interesante perfecto.

He venido a vivir aventuras, a emocionarme, y no hay nada mas anticlimático que un "espera, creo que la tabla de críticos con espada estaba por aquí..."


Curiosamente cuando soy Master no tengo discusiones de reglas.
¿Será porque mis jugadores saben o presienten que no hay sentido alguno en discutir reglas conmigo durante la partida?