lunes, 8 de junio de 2015

Marea Negra

Cuarta parte de la saga de los Ángeles Sangrientos, Marea Negra: leida http://facilisweb.es/imagenes/tick_verde.jpg


Después de que Fabius Bilis robara sangre del Primarca de los Ángeles Sangrientos Rafen y un grupo de marines seleccionados parten en misión para recuperar el objeto sagrado.

Esta novela viene desencadenada directamente por los acontecimientos de la novela anterior, Furia Roja.
Comienza con una incursión del grupo de Rafen en una de las guaridas del marine del Caos, donde solo llegan a tiempo de ver los crueles experimentos que este lleva a cabo.

Debido a la urgencia de su misión otro grupo de Angeles del capitulo de los Desgarradores de Carne se une en su búsqueda, comandados por el Sargento Noxx.

El resto del libro se divide en dos partes.
El asalto de los marines a una instalación rebelde del Mechanicum para conseguir conocer la ubicación exacta de Fabius Bilis.
Los planes y maniobras de los marines para enfrentarse al hereje en el planeta Dynikas V. Un planeta devastado por los Tiranidos.

Debo admitir que si bien el libro comienza tremendamente lento y sin ningún atractivo, poco a poco el reducido reparto de marines hace que el autor les vaya dando personalidad propia.
Las interacciones entre ambos grupos de Angeles Sangrientos pasan de la hostilidad manifiesta entre ambos Sargentos, a temas mas sutiles como la búsqueda de redención por algunos, o las dudas de otros.

Pero sin duda alguna las aventuras en Dynikas V son las mas interesantes.
Ver como intentan acceder los marines a las instalaciones de Fabius Bilis en un planeta controlado por los Tiranidos resulta emocionante. Especialmente cuando eso implica un descenso casi suicida a los mares del planeta, y varios enfrentamientos con criaturas marinas. Algo poco habitual en las novelas de 40.000.
El hecho de ver como viven los prisioneros del marine del caos. Ver como los tortura y juega con ellos... no esperaba ver tal grado de indefensión y humanidad en una novela sobre Astartes.

Un buen final para la saga, desde luego.