miércoles, 17 de junio de 2015

Probando Ryuutama


Normalmente se cree que la mejor forma de probar un juego es con su diseñador. Como si ser diseñador de juegos te convirtiera automáticamente en un buen Master.
No solo son cosas desligadas, sino que en muchos puntos son disciplinas incluso opuestas.
Por supuesto que hay buenos diseñadores que son excelentes Masters, claro. Pero no siempre.

Una buena alternativa puede ser recurrir a alguien a quien le entusiasme el juego. Tampoco te asegura nada, pero si hablamos de +Rodrigo García Carmona y un juego japones... es difícil fallar.
Rodrigo es Master, Autor, Editor y un enamorado de los juegos japoneses. Si no habéis compartido mesa con él aprovechar alguna jornada a las que acuda y entenderéis el por qué de este despliegue de halagos.

Por mi parte esto además me servía para quitarme una pequeña espinita que tenía clavada.
Me cae genial Rodrigo, y me parece un excelente Master, pero por desgracia no suele hacer/publicar juegos que me atraigan.
Siendo sinceros debo admitir que Ryuutama tampoco es que me llamara especialmente la atención. Pero tenía la esperanza de que al jugarlo cambiara de opinión.

¿Por que no me llamaba la atención?
Pues porque la temática de un juego pacifico sobre viajes y el descubrimiento personal... bueno... como que no.
Aquí Rodrigo lo explica de forma mas elaborada: Link!.

Pero, oye, hay que probar juegos nuevos. Quedándome en mi zona de confort me pierdo muchas cosas.

Así que ahí nos plantamos prestos a jugar a algo con fichas llenas de iconitos kawaii, y personajes manga occidentalizados.

Para un japones este es el look de un personaje accidental.

que pocholada de ficha ^_^
Básicamente la ficha se hace escogiendo una clase y un arquetipo, y asignando dados a los atributos. De 4 de 6 o de 8.
Esto te da acceso a una serie de habilidades especificas, y otras que tienes que escoger como por ejemplo los conjuros si tienes un arquetipo mágico.
Luego viene el momento de gastarse el dinero en equipo. Algo muy importante en el juego y que personalmente no me gusta nada, pero que en este caso tiene sentido hacerlo debido al tipo de aventura que vamos a jugar.

Hecha la ficha intentaba mantener mi mejor actitud positiva...

Pero todavía había que decidir mas cosas.
Uno de los jugadores sería el intendente, otro el encargado de hacer mapas, un cronista, y el líder... la cosa empeoraba a marchas forzadas.
No solo hay que detallar el equipo sino que uno de los jugadores se encarga de llevar el control exhaustivo de todo eso. Mis sentido arácnido gritaba "juego de mesa" como loco.

Comenzamos la aventura que no es mas que salir de viaje y hacer tiradas para ver que tal lo sobrellevamos.
Los diferentes parajes son el equivalente a ir moviéndose por el mapeado de un RPG (de ordenador). De hecho el Master va poniendo sobre la mesa cartas de tipo de terreno y clima.

Finalmente conseguimos llegar a duras penas a un asentamiento en mitad del desierto y empezamos a empaparnos de la trama. Por fin!

Curiosamente la generación del asentamiento era algo a medio camino entre preparación del Master y puesta en común de los jugadores.
Un brainstorming rápido, y guiado, permitía esbozar la ciudad y sus detalles mas importantes. Una mecánica interesante.

La aventura en realidad consistía en descubrir quien estaba saboteando la producción de sandias del pueblo, lo que les estaba arruinando y facilitaría que el pueblo fuera controlado por el (malvado) Imperio.

Un par de escenas de investigación interactuando con diferentes personajes nos dejó claro de quien era la culpa y como resolverlo todo.
El problema es que teníamos que viajar a un pantano, lo cual suponía mas tiradas. Toneladas de tiradas. Para orientarse, para viajar, para acampar, para pasar la noche, para descansar... vale, creo que me he inventado alguna, pero es que me parecían demasiadas!!

Por supuesto, y como debe ser en una partida de presentación de un juego, aprovechamos también para probar el sistema de combate.
De nuevo entre todos se creaba el escenario donde iba a tener lugar la lucha. Esto es, detallábamos cosas del entorno que luego se podrían utilizar durante el encuentro.

El tablero tactico de Ryuutama
Un combate sencillo pero resultón. Suficiente para agradar a los fans del mazmorreo, pero sin aburrir a jugadores mas narrativos.

Por falta de tiempo el Master tuvo que utilizar uno de sus poderes para acelerar la partida.
De hecho ya al comienzo de la partida ya había utilizado otra habilidad.
Y es que en Ryuutama el Master también tiene ficha. Es un Ryuujin, una especie de Dragón. Y en función del tipo de Dragón que sea se determina el tipo de aventuras a jugar y el tono de las mismas.


Rodrigo había optado por ser un Dragón Verde, con lo cual la partida se centraba en el viaje y las aventuras. Podría haber sido Azul y dar preferencia a los sentimientos. O Rojo para tener mas combates. O Negro, lo cual nos habría llevado al genero de suspense-terror.

Personalmente me parece ridículo esto de la ficha del Master. Mas aun si para hacer ciertos trucos típicos de Master tiene que gastar puntos y solo puede hacer los que le permite el manual.
Como Master habitual solo veía restricciones y trabas.
Ahora bien, desde un punto de vista de diseño me parece una idea tremendamente interesante y acertada. No todo el mundo lleva 30 años arbitrando, y no todo el mundo tiene la misma habilidad resolviendo situaciones dentro de la partida. Si el juego te ayuda en la tarea de arbitrar es digno de alabanza. Escoger un color de Dragón te ayuda a acotar el tono. Los movimientos de Ryuujin a mi solo me cortan las alas, pero a un Master mas novato le van a dar ideas para gestionar la partida.
Una de esas geniales ideas que si solo la mirara desde mi punto de vista me parecería una gran mierda, pero que mirándola con un poco de perspectiva es un invento estupendo.

¿Entonces?
La partida bien, gracias. Claro, con +Rodrigo García Carmona de Master, y de compañeros +Raquel Cano Navas , +Ramón Domingo y +Carlos de la Cruz Morales como para que no salga bien la partida.

Vale, ¿y el juego?
Ryuutama es diferente a todo lo que estoy acostumbrado a jugar, pero tiene un nivel de moñería que le da un atractivo especial y le puede hacer llegar a un publico diferente. Eso también aplica a las mecánicas tipo RPG, las mil tiradas para viajar, o la ficha de Ryuujin. Un montón de cosas que si bien no me terminan de convencer a titulo personal, me parecen mas que justificadas a nivel de diseño y son su gran atractivo. Con lo cual, una vez apartada mi faceta de viejo rolero cascarrabias y cuando comienzo a dejarme llevar por la propuesta que hace el juego es cuando puedo descubrir la pequeña joyita que es. Pero admito que se me hizo cuesta arriba.

Y, ¿sabeis lo mejor?, por fin voy a participar en un mecenazgo de Rodrigo ^_^



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