lunes, 11 de octubre de 2010

Hereticus

Como me habia quedado con muchas ganas despues del segundo (Malleus), y ademas estamos volcados en la partida de Dark Heresy, el tercer libro de la trilogia de Eisenhorn lo he devorado con ansiedad ^_^


La verdad es que no ha decepcionado para nada.

La accion continua con los hilos abiertos en las entregas anteriores, recuperando viejos demonios y antiguos enemigos.

Si el primero era una presentacion de un inquisidor recto, y el segundo era puesto a prueba, en este tercero - como se esperaba - termina cediendo a las necesidades y utilizando medios no-tan-puros. Cierto es que la primera vez se ve muy obligado por las circunstancias, casi obligado, y ahi esta en gran parte el acierto del autor.

La novela tiene varias escenas memorables. Incluyendo un combate glorioso en una isla perdida, o el asalto a la mansion de Eisenhorn.

El unico punto flojo, como viene siendo costumbre en el autor, es el anticlimatico final. Toda una novela desarrollando personajes y preparando situaciones, y al final siempre lo soluciona todo en una escena de combate que se hace un tanto apresurada o forzada, como si se hubiera quedado sin tiempo.
Quizas en otros autores pensaria que es asi, pero ya he leido suficientes combates en estas mismas novelas como para saber que sencillamente no es asi. Lo importante es el desarrollo de los personajes. Y el final es simplemente eso, el final.

En cualquier caso, y como todas las anteriores, muy recomendable.