lunes, 2 de junio de 2014

La maldita pantalla del Master

Pocas cosas hay mas simbólicas en el rol que la famosa pantalla del Master. Los dados y los manuales marcan el juego, pero la pantalla siempre ha sido ese símbolo de status que separa a los autenticos Masters de los simples Jugadores.

Esta es la frontera. De este lado los Jugadores. Al otro lado... eso es la sagrada zona del Master.
¿Y para que sirve normalmente la susodicha pantallita?

Pues veamos, por un lado es una herramienta de consulta rápida, con tablas y otras utilidades, que te permite de un vistazo solventar tus dudas sobre el sistema y otras mecánicas del juego. Lease, para mirar tablas de venenos, daño de armas, velocidades relativas, listados de equipo, distancias... todas esas cosas heredadas de la época wargame y que llevamos usando sin pensar tanto tiempo que nos creemos que son tan normales como necesarias.
Todavía tengo que ver una pantalla que ayude realmente a contar historias y no simplemente a resolver combates, rellenar fichas, subir de nivel o permitirte averiguar si debes aplicar negativos por exceso de peso en el equipo transportado o no. Vamos, una pantalla para jugar a rol y no a wargames.

Si esto es lo que tienes delante adivina a que le da importancia este Master.
Pista: no es la interpretación ni la historia.
Por otro lado sirve para separar claramente secciones de la mesa. Marcando el territorio del Master, y segmentando a los jugadores en dos categorías. A esto suele ir aparejado el secretismo de lo que ocurre - leer con voz de ultratumba - "tras la pantalla", y es, por lo tanto, un símbolo de status rolero.
Diferenciar los jugadores de la partida como si se tratara de clases sociales no lleva a nada positivo, y termina produciendo Masters con complejo de $deity, que no escuchan a sus jugadores y se sienten con derecho a hacer de todo y como les de la gana. Es mi partida, son mis reglas, ... ese tipo de comportamientos que muchos han sufrido.
El secretismo, por otro lado, tiene un mínimo de sentido en tanto en cuanto mantener la sorpresa ayuda a mantener el interés en partidas mas cerradas y preparadas. Pero, tampoco es necesario desplegar una torre para evitar que los jugadores vean tus apuntes.

Muro de separación.
Literalmente.
Y luego están el resto de motivos por los que compramos cosas los roleros. Porque es bonita, por coleccionismo (Diogenes Rolero, un clásico), etc... que si soy sincero son casi los motivos que mas comprendo.

La necesidad mecánica de una pantalla solo me indica que o el sistema es una chufla para jugar a rol, o que ese grupo está jugando a otra cosa. Pero, bueno, para gustos manuales, y si te divierte y lo llamas rol pues perfecto, sigue divirtiéndote y llamando a lo que juegas como te de la gana.

Lo que no entiendo es la separación, el clasismo, la diversión a costa de los demás, las demostraciones de poder... y todas esas cosas que van, en cierta medida, de la mano de las malditas pantallas del Master.

Estamos jugando todos juntos.
Vamos a divertirnos todos juntos.