domingo, 9 de noviembre de 2014

[Desafío30días2] Día 9 – ¿Cual ha sido tu peor sesión? ¿Porqué?

Oh, si, si, claro... estoy disfrutando de lo lindo, sigue sigue.
Cuanto mas tiempo le dedicas a algo mas posibilidades tienes de que algún día te salga rana, es inevitable.
He sufrido sesiones del dungeoncrawl mas munchkin, infecto y competitivo en días que solo quería jugar tranquilamente a mi personaje.
Me ha tocado sufrir las excentricidades teatrales de algún que otro drama queen cuando solo me apetecía machacar kobolds sin ningún miramiento.
Jugadores que pasan de la partida y se ponen a sus cosas (si, tambien lo hacian antes de los moviles, no es algo nuevo), Masters que no tenían ningún control de la partida y se le subían los jugadores a la chepa, o los que no se saben las reglas pero insisten en usarlas todas y cada una convirtiendo un sencillo combate contra 2 lobos en una aburridísima tarde de tiradas para resolver 3 rondas de combate, Masters que te pedían los apuntes de la ultima sesión para darte PX por atención (no es coña), o los que te obligaban a actuar porque en sus partidas se juega así (muy bien majo, pues ahí te quedas)... vamos, no creo que nada que no le haya tocado sufrir a cualquier rolero que lleve unos añitos dándole al vicio.

Si me tengo que decantar por alguna en concreto me quedo con dos ejemplos de como la aplicación a rajatabla de las reglas puede joder cualquier partida.

Elysium, un complemento de Vampiro para partidas completamente politicas entre Vampiros muy poderosos.
Por un lado el ya consabido sistema de Mundo de Tinieblas (narrativo por los cojones!), y sus facilidades para resolverlo todo mediante "sencillas tiradas" (los cojones treinta y tres!).
El grupo, muy ilusionado con la nueva partida de Vampiro y la posibilidad de llevar Vampiros muy poderosos, se prepara para jugar una partida de Elysium
Se nos empezaron ya a quitar las ganas cuando hicimos las fichas. Tu esperas crear un Vampiro con una larga e interesante historia... y te encuentras mirando mil y un manuales para ver disciplinas, méritos y defectos, cosas especificas de clan, mas reglas propias de ciudades concretas, etc... Con lo cual al final tienes una colección - enorme - de números. Y un personaje insulso por otro lado.
Bueno, no pasa nada, no será la primera vez que empiezo a jugar una partida con una colección de números y termino cogiéndole cariño y convirtiéndole en un personaje de verdad. No pasa nada...
O no pasaría nada si la partida hubiera tenido algún puñetero interés.
Pero no, todo iba según las reglas, y el Master no paraba de recordarnos la gran cantidad de manuales que tenía y lo mucho que se los había leido.
Reunión con la plana mayor. Ahí esta Fulano, de Talciudad, es un gran Principe que ha hecho blablablaa... ahí está Mengana, de Otraciudadquenomeimporta, Archiduquesa de los Clanvampiro que es famosa por blablabla... que si, que un poco está bien, pero no hace falta que me recuerdes todos los puñeteros PNJs aparecidos en todos los malditos suplementos de White Wolf, y mucho menos no me hagas tiradas de percepción por cada uno de ellos para saber que ocurre, ni de Manipulación para ocultar mis intenciones, ni de Contactos para saber que mas puedes decirme de la información reservada o de los rumores. De uno puede ser gracioso, de 20 es un coñazo. Hacerlo por cada jugador es para matarte. Y deja de mirar los putos manuales, por amor de Cain!!
Ah, si, un combate, algo de acción!!
Pues no. Recuerda que estás jugando a Vampiro. Combate y acción no son sinónimos. Y menos aún si llevas un Vampiro con disciplinas de nivel 6 que para hacer acciones se te llena la mano de dados.
Rol agil?, pues esto era justo lo contrario.
La partida fué un repaso académico de todo lo peor que se puede sacar de Vampiro. Y no se dejo ni un solo punto. Ni uno!

Está fué la partida que me convenció de que mi forma de jugar a Vampiro narrativo era una excepción, y la que me hizo comprender por qué tanta gente le tenía manía a las reglas de Vampiro. 
Eso fué lo mas positivo que saqué de aquella partida.

Por supuesto no volvimos a jugar Vampiro con ese Master.
Estaba claro que necesitaba cosas mas ligeras, así que diplomaticamente le pedimos que cambiara a algo mas dinámico y divertido para la siguiente sesión, y él nos sorprendió con Paranoia.


Bueno, Paranoia son risas aseguradas. Desde la creación de personajes hasta ... da igual, si es que es cachondeo continuo!
Pues no. Puedo asegurar que he visto una mesa de Paranoia donde los jugadores no soltaron ni una puñetera sonrisa.
Y es que aunque la ambientación sea de coña, y en la parte del Master te expliquen cual debe ser el tono del juego, si te quedas únicamente con las reglas tal cual... pues Paranoia, como cualquier otro juego, no tiene ni puñetera gracia.
Chistes de manual contados sin gracia alguna, las situaciones de siempre expuestas de forma seria pero esperando que nos riéramos de ello, y un sin fín de despropósitos que nos hicieron desear volver a coger las fichas de Elysium.


Moraleja: los sistemas son solo sistemas, y la partida está por encima de cualquier regla. Especialmente que la gente se divierta durante la partida. Eso es mucho mas importante que seguir las reglas, ser coherente con la ambientación, o la corrección narrativa.