domingo, 24 de noviembre de 2013

[Desafío30días] Día 24 - La sesión que menos ha durado

Acudimos a unas jornadas de puertas abiertas en el club de rol Necronomicón. Un club de rol de San Sebastián de los Reyes, y el primer club de rol que conocimos cuando comenzamos con esto del rol.

Andábamos por allí mas perdidos que un cerdo en un garaje, ya que, al fin y al cabo, todo eso era nuevo para nosotros.

Cuando por fin nos animamos a unirnos a uno de los grupos de adolescentes históricos que no hacían mas que tirar dados y gritar alrededor de la mesa lo hacemos con uno que nos habían recomendado. Algo ligero y muy divertido: Paranoia.
Bueno, con esas referencias no parecía difícil y la gente parece que se lo pasaba bien, así que adelante.


Nos sentamos, nos presentan al Master, y mientras comenzamos a poner el nombre en la ficha sin saber absolutamente nada del juego vemos como un grupo de otra mesa pasa a nuestro lado haciendo footing y se pone a hacer flexiones.

Inocentemente preguntamos:
- ¿Y esos que hacen?
- ¡Flexiones por el ordenador! - Responde orgulloso con una sonrisa en la boca nuestro Master.
- Que tontería .. - Soltamos sin darle mas importancia mientras seguimos con nuestra ficha.
Sin embargo el Master se pone en pie y nos suelta una perorata que no entendimos (algo así como: "Ciudadano, ¿como te atreves a dudar de las instrucciones de nuestro amado Ordenador?"), que termina con un seco: "tu clon muere, comienzas con el segundo clon"

Hoy día lo suelo contar como algo gracioso, perder tu primer clon de Paranoia mientras haces la ficha.
Pero en aquel momento no nos hizo ni puñetera gracia que nos mataran a nuestro personaje solo por decir una frase sobre algo que ni sabíamos y mientras hacíamos la ficha, así que nos levantamos y salimos de aquella casa de locos.

¿Corta? De hecho tengo dudas de si calificarla de partida XD.

PD.- aunque me lo tome a broma, es un ejemplo claro de como cagarla en la primera partida de unos novatos. Lo primero es que la gente se divierta, a ser posible todos. Y las reglas, la ambientación, o las gracias con el resto de la mesa... pues para otro momento.